
Se trata de adecuar el pago, que venía recogido en la propuesta de Ordenanzas Fiscales Municipales para el Ejercicio 2.010, que estimaba que se trataba de un Precio Público a la exigencia de la Dirección General de Tributos por el que se reconoce que dicho pago ha de reconocerse como Tasa y no como Precio Público.

